Balneario de Agua Marina Marina d’Or: el ingenio que trabaja por debajo del relax


Reciclaje de 3 millones de litros de agua al día en Marina d'Or
27Jul

Balneario de Agua Marina Marina d’Or: el ingenio que trabaja por debajo del relax

  • Las instalaciones del balneario renuevan más de 3 millones de litros de agua al día

  • El agua se devuelve al mar en mejores condiciones ambientales a las de su captación

  • Un centro propio de cogeneración habilita la energía necesaria durante todo el proceso

280 metros cúbicos por hora. 280.000 litros. Esta es la cantidad de agua que el Balneario de Agua Marina Marina d’Or capta del Mediterráneo, cada 60 minutos, a través de un emisario submarino ubicado a casi 1000 metros de la costa.


Los miles de metros cuadrados de lámina de agua del balneario precisan una captación media diaria de agua de, prácticamente, 3.000.000 de litros de agua marina. Y es que, para ofrecer las mejores propiedades, el agua de las instalaciones está en permanente renovación.


Filtros, luces ultravioleta y otros sistemas preparan el agua para el consumo del agua, por los usuarios, en óptimas condiciones, aumentando su temperatura y eliminando cualquier impureza pero respetando todas las beneficiosas propiedades del agua marina.


Del mismo modo, el agua se trata también a su salida, acondicionando de nuevo su temperatura a la medio ambiental y devolviéndose al mar más limpia de como se captó unas horas antes.


3 millones de litros de agua es lo que vendría a consumir, al día, una ciudad de algo menos de 25.000 personas (el consumo medio en España por habitante y día ronda los 130 litros). La única diferencia, obviamente, es que aquí hablamos de agua de mar y no de agua dulce.


Aprovechando las fechas en las que estamos, hablamos de llenar -y vaciar-, de agua salada, casi 10 piscinas olímpicas. Al día. Con recursos energéticos eficientes y propios. Y devolviendo, siempre, al mar, unas aguas en mejor estado que las originales.

Hoy hablamos de agua y de eficiencia energética; hace unos días de la adquisición de dos millones de servilletas y manteles 100% reciclados. Si algo tenemos claro es que no podemos parar. El compromiso con el medio ambiente y con el planeta ha dejado de ser una opción para ser una necesidad. Una obligación y un compromiso. De las personas. De las empresas. De todos. ¿Te apuntas?